Diasquisis

Diasquisis

Diasquisis

El fenómeno de la diasquisis representa un factor fundamental para poder comprender la evolución de un accidente cerebrovascular.
Después de una lesión cerebral, algunas zonas del cerebro resultan dañadas directamente por la lesión, otras dejan de funcionar correctamente al encontrarse afectadas por el edema que ocupa el espacio alrededor de la lesión mientras que algunas estructuras que no son anatómicamente contiguas con las zonas directamente dañadas, se inhiben a distancia.

Tratemos de comprender el motivo de este extraño fenómeno de inhibición denominado diasquisis.

¿Por qué razón la naturaleza tiene la necesidad de poner a descansar el sistema?

Se trata de una estrategia biológica de defensa, que tiende a evitar la sobrecarga de las estructuras atacadas por la lesión, por lo tanto aquellas áreas y estructuras que no se encuentran anatómicamente conectadas con las que se encuentran lesionadas y que sin embargo se encuentran allí funcionalmente conectadas, o con las cuales participan de forma sinérgica dentro de algunas funciones a través del continuo intercambio de información, vienen inhibidas.

La inhibición ocurre cuando algunas áreas del cerebro ya no reciben informaciones por parte de las áreas dañadas que quedaron “mudas” debido a la lesión y probablemente para proteger a las mismas zonas lesionadas de una sobrecarga de información difícilmente manejable.

Dentro de la diasquisis existe por lo tanto una fase de “shock” durante la cual, la inhibición es muy amplia e involucra muchas zonas del cerebro y de los circuitos nerviosos.

Es por esta razón que después de un ACV, la fase aguda se caracteriza por una parálisis flácida, denominada de esta forma, precisamente por la incapacidad casi total del paciente para mover una mitad de su cuerpo, la opuesta a la de la lesión.

Este fenómeno toma el nombre de Diasquisis, etimológicamente del griego DIA’ (a través) y SCHIZO (división), “división a través”, “división entre”, como hemos observado, la diasquisis de hecho representa un proceso de desconexión y de inhibición, también a distancia, entre las distintas estructuras cerebrales.

Efectivamente no se ve involucrada únicamente la corteza cerebral, sino también muchas otras estructuras entre las cuales están el tálamo y el cerebelo, cuyas funciones como veremos a continuación, serán fundamentales para la organización motora.

¿Cuánto dura la diasquisis?

Generalmente el neurólogo responde a esta pregunta cuantificando la duración del fenómeno de diasquisis en unas 3-4 semanas, pero en realidad la diasquisis es un fenómeno que puede durar también toda la vida!
Así como también la recuperación.

Tratemos de entender la razón…

La diasquisis es un fenómeno inhibitorio y un fenómeno sináptico.
Lo cual significa que la inhibición ocurre en las zonas de conexión nerviosa, una suerte de peaje vehicular que comunica varias ramas del tráfico, y es como si todos estos puestos de peaje estuvieran en huelga al mismo tiempo; toda la red vial colapsaría.

La “huelga” de las sinapsis representa una situación de hipoexcitabilidad, o bien una situación en la que los procesos de transporte y mediación de la información que ocurre en este nivel, se ven decididamente limitados.

¿Por qué razón entonces se habla solamente de 3-4 semanas?

Efectivamente, por lo general al cabo de esta ventana de tiempo algunos circuitos neuronales, aquellos conformados por pocas sinapsis, se desinhiben, o bien, “los puestos de peaje comienzan a retomar sus actividades”, y es por esta razón que el neurólogo, pasando al consultorio y estimulando con el martillo los reflejos tendinosos, como por ejemplo el clásico de la rodilla, obtiene una respuesta refleja del movimiento que antes estaba ausente.
Pero esto no significa que la diasquisis haya retrocedido completamente, significa que la diasquisis ESTA retrocediendo, y lo está haciendo comenzando por los circuitos más elementales, o sea, los reflejos.

¡El organismo ESTÁ tendiendo a la reorganización después de la lesión!

Este es el momento más delicado de la diasquisis y de la recuperación, ya que este proceso de inhibición de la diasquisis debe ser guiado correctamente mediante un determinado programa de rehabilitación. La elección de la experiencia de rehabilitación determinará en un gran porcentaje la recuperación futura.

Tratemos de comprender lo que ocurre…

El primer concepto fundamental para comprender la diasquisis es que se trata de un fenómeno sináptico.

Otro concepto fundamental es que la diasquisis retrocede primeramente desde los circuitos con pocas sinapsis (paucisinápticos) “las redes viales con menos puestos de peaje”.

Estos son los circuitos que forman parte de los movimientos más elementales, de hecho, el reflejo de la rodilla y demás reflejos, son movimientos pobres que ocurren fuera del control consciente y poseen posibilidades limitadas y estereotipadas.

De suma importancia para comprender el tipo y la modalidad de tratamiento adecuado para una óptima recuperación de la diasquisis, es que las sinapsis se desinhiben solamente a través de estímulos simples, o bien retomando nuestra metáfora: “los puestos de peaje en huelga retoman sus actividades regulares solo a través de una mediación pacata y razonable”.

Dijimos que el organismo se está reorganizando y esto está ocurriendo a nivel sináptico; hubo un período de inhibición, para evitar la sobrecarga de información, en efectos no es por casualidad que las principales estructuras cerebrales inhibidas están representadas por el tálamo y el cerebelo, dos “órganos” fundamentales para la adquisición, construcción, análisis, elaboración y clasificación de las informaciones.

Con posterioridad a este período de inhibición, el organismo se encuentra en la necesidad de proveer el terreno más fértil para la reorganización y la plasticidad del Sistema Nervioso Central, por lo tanto a continuación se tendrá un período de hiperexcitabilidad sináptica, “los puestos de peaje después de la huelga comienzan a hacer turnos dobles”, pero esta hiperexcitabilidad es un arma de doble filo; trataré de explicarme mejor ya que es uno de los conceptos sobre los que se tendrá que basar el programa de rehabilitación.

¿Por qué?

Como dijimos, los primeros en desinhibirse son los circuitos más simples, los elementales, los reflejos, frente a esta situación se agrega un terreno fértil de hiperexcitabilidad muy difícil de manejar, de hecho si no se tiene cuidado al manejar la situación, ofreciéndole al paciente situaciones “informativas” simples y adecuadas, se corre el riesgo de reforzar el uso únicamente de circuitos elementales desinhibidos, negando la posibilidad de adquirir y aprender niveles de movilidad más desarrollados que forman parte de circuitos nerviosos más complejos, “redes viales más articuladas”.

¿Cuáles serán entonces los ejercicios adecuadas para una correcta recuperación de la diasquisis?

Debemos tomar en cuenta que el problema luego de un accidente cerebrovascular no es solamente motor, el déficit de motricidad representa únicamente el fenómeno visible de las alteraciones biológicas y cognitivas que sufrió el sistema nervioso central, de hecho la misma contracción muscular representa un aspecto importante en el movimiento, ¡pero no el único!

La organización del movimiento es un proceso complejo en cuyas bases existe una activación de procesos mentales y cognitivos como la atención, la percepción, la memoria, y otros más.

Incluso el profano se percata que en muchos casos, tanto graves como leves, después de una lesión cerebral, aparecen alteraciones de estos aspectos cognitivos antes mencionados.

Parece por lo tanto razonable que, después de un accidente cerebral, en el tratamiento de rehabilitación sean involucrados aquellas funciones cognitivas alteradas directamente por la lesión que indirectamente determinan las alteraciones motoras visibles.

Dentro de las diferentes metodologías rehabilitadoras propuestas de para el paciente hemipléjico y para las lesiones cerebrales en general, el único enfoque que toma en cuenta estas premisas fundamentales de rehabilitación está representado por la Rehabilitación Neurocognitiva, la que comúnmente se define como “Método Perfetti”.

Concluyo este delicado argumento de la diasquisis, que continuará parcialmente cuando hablemos de espasticidad, diciendo que lamentablemente muchas veces los tiempos fijados por las Instalaciones sanitarias y rehabilitadoras, no coinciden con los tiempos de convalecencia del enfermo porque desafortunadamente deben respetar los tiempos impuestos por el convenio estatal, que por lo general está cerca de los sesenta días, las decisiones terapéuticas se orientan hacia un compromiso fundamental: “¡pongamos de pie al paciente y hagámoslo deambular!”

En realidad, comúnmente, a través de este tipo de posturas el paciente muy probablemente logrará deambular, pero mediante esa motilidad elemental de la cual hablábamos previamente, es usual que la extremidad superior permanezca flexionada, rígida y paralizada, lo mismo ocurre con la extremidad inferior, rígida y siendo empleada como un “pilar”, elevando el costado para hacer avanzar el pie, que por lo general apoyará en el piso no con el talón sino con la parte lateral anterior del pie: Marcha del segador.
Lamentablemente la causa de una motilidad elemental como la que acabamos de describir, no ocurre únicamente por los esquemas elementales, sino también por otros elementos cognitivos y biológicos que dan forma a la denominada Espasticidad, o bien, un fenómeno comprometedor que puede surgir si dentro del fenómeno de la diasquisis se somete a la persona a estímulos y cargas excesivas.

Resumiendo lo anterior y tratando de traducirlo en acciones rehabilitadoras, podemos concluir diciendo que el tratamiento de rehabilitación, debe incluir los procesos cognitivos y tendrá que respetar los tiempos y las posibilidades del enfermo, tratando de no estructurar la motilidad elemental.

Para ahondar en el tema, te invito a leer también el artículo: diasquisis e implicaciones de rehabilitación para comprender cómo, tales conocimientos sobre la fisiopatología, puedan incidir sobre las actividades terapéuticas.

Lee el artículo gratuito “10 cosas que debes saber sobre el ACV”, coloca nombre y correo electrónico en el recuadro de abajo.

Dr. Sarmati

CREDITOS PROFESIONALES


2007-08 Docente de Metodología de la rehabilitación de la “Universidad Católica del Sagrado Corazón” ROMA .


Desde 2011 Profesor de Rehabilitación Neurotraumatológica “Universidad La Sapienza” de Roma.


2014 Presidente Grupo “Ictus Emiplegia Onlus”.