AFASIA

Afasia

Afasia

La afasia es uno de los problemas más dramáticos como consecuencia de un ACV y se presenta frecuentemente cuando la lesión cerebral involucra al hemisferio izquierdo del cerebro y a veces de manera espaciada incluso con lesiones del hemisferio derecho cuando sin embargo nos encontramos ante un paciente zurdo.
Cuando en la página web afrontamos el problema del movimiento del paciente hemipléjico, siempre dirigimos la atención al hecho de que no se trata de un problema muscular sino el resultado de la alteración de nuestras facultades cognitivas que organizan nuestro comportamiento.

El comportamiento es el conjunto de acciones que nos permiten vivir el ambiente físico y social. Los movimientos desde los más sencillos hasta los más complicados son los componentes elementales de la acción, por esto la rehabilitación dirigida solo a la contracción muscular o a la evocación de un movimiento aislado del contexto de la acción es una actividad que implica solo parcialmente el problema de la recuperación.
Realicé esta premisa sobre el movimiento, porque debemos interpretar el lenguaje del mismo modo, como un comportamiento que nos permite comunicar e interactuar en el ambiente social. Así como el movimiento, el lenguaje no podrá reducirse solo al conjunto de sonidos – palabras y frases, sino que debe interpretarse en una óptica más amplia que debe relacionar no sólo al paciente, sino también a sus interlocutores.

Cuando realizamos un movimiento se inicia un proceso fascinante que debemos conocer para poder completar los ejercicios para la recuperación. Todo nuestro comportamiento nace de una necesidad que debemos satisfacer, desde allí realizaremos un análisis del contexto en el que desarrollaremos la acción, incluyendo todas las informaciones útiles que en aquel momento podemos construir con nuestro cuerpo. Después de tal síntesis, antes de continuar factiblemente nuestra acción, produciremos una previsión del que será el desarrollo y el resultado, una especie de anticipación del gesto; una representación. En este punto, estamos en grado de cumplir nuestra acción manteniendo en paralelo la que había sido la previsión del acto de manera tal de poder “ajustar el tiro” con una nueva previsión si acción y representación no concuerdan a la perfección.

Este proceso definido Acto Conductual es válido tanto para el movimiento como para la comunicación. Por lo tanto incluso en la recuperación del lenguaje debemos interpretar el problema a través de una visión más amplia de la sencilla producción del sonido o de la palabra.
El paciente afásico no ha olvidado las palabras o las frases, el paciente afásico a raíz de la lesión tiene un problema de organización en varios niveles en el interior del acto conductual.
Por lo tanto, solicitar la repetición de palabras por imitación no considera todo el contexto de la comunicación y asume un valor parcial como actividad terapéutica.
Quien vive con un paciente afásico sabe por experiencia que saber reproducir una palabra por imitación o repetición no significa saber utilizarla después en el contexto o en el momento apropiado, cuando realmente es necesaria.
La afasia es un problema de rehabilitación importante porque además de al fonoaudiólogo pone en dificultad incluso al fisioterapeuta, que se ocupa del aspecto motor, en cuanto hace muy compleja la propuesta terapéutica, pero de este asunto hablo en el artículo: la afasia expone al paciente a un tratamiento de rehabilitación inadecuado, mientras que en el artículo dedicado a la apraxia les muestro un ejemplo de ejercicio con un paciente afásico.

Debemos considerara que el lenguaje es comunicación, o la posibilidad por parte de un sujeto de informar e informarse a través de la relación con el interlocutor, por lo tanto nuestras actividades de recuperación deberán considerar la comunicación como un acto desarrollado entre el paciente y su interlocutor, recuperar la palabra sin incluirla en un contexto comunicativo nos expone ahora a un acto terapéutico parcial.
Sabemos que hay diferentes tipos de afasia de acuerdo al tipo de lesión que ha sufrido el paciente, esquemáticamente podemos dividirla en una afasia motriz donde la lesión involucra las áreas anteriores del cerebro (área de Broca) y donde el traumatismo de la palabra debe atribuirse a la dificultad para organizar los movimientos del aparato fonador para producir sonidos adaptados a la rapidez y una afasia sensitiva donde la lesión implica las áreas del cerebro posteriores del cerebro (área de Wernicke) donde por el contrario el trastorno está a cargo de la comprensión, en este último caso el paciente a menudo está en grado de articular la palabra, pero su rapidez que aunque fluida y entonada, puede aparecer priva de significado. Hay lesiones que involucran ambas áreas y que determinan la que conocemos como afasia global.

II 1º Paso de la Recuperación del paciente afásico

Queda claro que como en la recuperación del movimiento donde poder percibir el propio cuerpo y comprenderlo es la base fundamental para la reconstrucción del movimiento, incluso en la terapia del habla, no podemos esperar obtener de la recuperación si el paciente no está en capacidad de comprender palabras, frases y significados. Por lo tanto, en la recuperación del lenguaje, el primer “bloque” a basarse para la recuperación es la comprensión. En principio, construiremos ejercicios para el lenguaje donde la solicitud de comprensión se dirija a formas lingüísticas muy sencillas que lleven al alternarse de un sujeto y de un verbo, para después pasar a expresiones orales poco a poco más complejas.
Se debe decir que cuando solicito a los familiares que me hablen de la afasia del familiar: “¿y la comprensión?” A menudo, me oigo responder: “Buena al 100% mientras que después me doy cuenta cuando veo al paciente que hay diversos trastornos de la decodificación (comprensión). Esto porque el familiar conoce profundamente a su familiar, sus necesidades y sus expresiones y puede a veces cubrir algunos trastornos de la comprensión del paciente. De hecho no todas las formas lingüísticas tiene similar valor, por ejemplo muchos pacientes tienen más dificultad cuando deben comprender instrucciones de tipo espacial como: arriba, abajo, detrás, adelante; o instrucciones concernientes a las partes del cuerpo o aún instrucciones de tipo temporal: antes, después, mientras.

II 2º paso de la recuperación del paciente afásico

En este segundo paso afrontamos un tema muy importante que coincide incluso con la recuperación del comportamiento motor, de hecho para poder agilizar la comunicación con el fisioterapista y poder permitirles elaborar ejercicios a la altura de las necesidades de paciente con el cual posiblemente no podrán comunicarse, debemos recuperar la indicación como elemento de comunicación. Como de pequeños cuando aún no estaban afinadas nuestras capacidades lingüísticas, para obtener lo que e deseamos utilizamos el dedo para indicar. Esta capacidad, a veces es más compleja incluso en los trastornos asociados a la apraxia.

II 3º paso de la recuperación del paciente afásico

Nos referimos aquí especialmente a los trastornos del paciente que tiene problemas de comprensión, de hecho un pasaje fundamental para la comunicación es el de responder de manera coherente a una pregunta a través del SI y del NO. Frecuentemente, sucede que el que no sea más sencillo para producir, incluso a veces pasa a ser un real y único estereotipo lingüístico por parte del paciente que lo usa como un “passepartout” en cualquier ocasión, y a veces el “SI” es sustituido con otras formas tipo EH y otras veces por el contrario el uso del si y del no no es coherente, haciendo de la comunicación incluso entre familiares una “lotería”.
Ahora veremos juntos un breve extracto de uno de los ejercicios de terapia del habla presentes en el video guía para la recuperación de la hemiplejia derecha y de las funciones base del lenguaje, solo como ejemplo de una de las muchas actividades para poder construir con el paciente afásico. Es importante señalar que en esta primera fase buscamos trabajar sobre la comprensión y la producción coherente del SI y del NO, todo en el interior de un contexto comunicativo donde incluso el interlocutor juega un papel fundamental y donde no se solicita producir palabras después de imitaciones y repeticiones, pero donde el paciente pasa a informar sobre a su interlocutor de cualquier cosa está en la oscuridad, porque en definitiva comunicarse significa esto: informar quien delante de cualquier cosa que no sabe utilizando un contexto conocido, la tensión comunicativa se pierde por su parte cuando no existe este acto comunicativo y no hay una pregunta de base.

Dr. Sarmati

CREDITOS PROFESIONALES


2007-08 Docente de Metodología de la rehabilitación de la “Universidad Católica del Sagrado Corazón” ROMA .


Desde 2011 Profesor de Rehabilitación Neurotraumatológica “Universidad La Sapienza” de Roma.


2014 Presidente Grupo “Ictus Emiplegia Onlus”.


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