La importancia de la Metáfora en la rehabilitación neurocognitiva Perfetti

Imaginemos de tomar una muestra de prueba de x personas, los clásicos hombres de la calle y de moverle un hombro y preguntarles: “¿Qué sientes?”, La respuesta que daría el hombre de la calle, y que daríamos también nosotros, sería “nada”.

De hecho, estamos acostumbrados a escuchar nuestro cuerpo cuando tenemos dolor, molestia o placer, pero en un estado de reposo, el cuerpo aparentemente no nos da sensaciones de alivio. Si esta misma pregunta, en cambio la hiciéramos al paciente hemipléjico que sufrió un ictus, entonces escucharíamos un vasto repertorio de sensaciones como:

“Está duro”
“Me siento jalar”
“Duele”
“Está bloqueada”

O si se trata de un paciente afásico, su expresión facial será elocuente para comunicarnos una cierta incomodidad que proviene del movimiento.

Sin embargo, el terapeuta que hace del lenguaje una herramienta indispensable para la recuperación de su paciente, no se detendrá en estas primeras expresiones e investigara más a fondo todos los matices de la experiencia del paciente, palabras que representan una verdadera “brecha” pueden revelarnos la manera en la cual el paciente se organiza frente a su cuerpo y la enfermedad.

Durante la investigación, el fisioterapeuta se encargará de usar un lenguaje limpio, de modo que no se sobreponga su propia experiencia a la de su paciente, precisamente Clean Language (Lenguaje Limpio), un método de análisis desarrollado por D. Grove un psicólogo neozelandés y del cual trataré los estudios de manera más detallada en este artículo sobre el modelado simbólico.

Un ejemplo de las preguntas Clean son:

  • T: “¿Qué sucede?”
  • P: “Siento un tirón”
  • T: “¿Y qué entiendes por tirón?”
  • P: “Como algo que jala”
  • T: “¿Y ese algo que jala se te parece a que?”
  • P: “Es como si hubiera un elástico que cuando pruebo a realizar el movimiento me jala”

Como se puede ver, las preguntas del fisioterapeuta no hacen más que reflejar las palabras exactas del paciente, lo que le permite proporcionar una mayor clarificación en cuanto a su sensación y enriquecimiento de los significados, para llegar a una expresión curiosa:

“Es como si hubiera un elástico”

Se trata de una metáfora, pero no como estamos acostumbrados a entender, es decir, como adornos retóricos, sino como un proceso cognitivo real que nos permita conocer el mundo y darle sentido.

Por ejemplo, podrían haber otras:

“Es como un cable de acero”
“Jala como una cuerda”
“Es como si estuviera oxidada”

Son todas las metáforas, símbolos, que nos comunican como en ese momento el paciente está viviendo la experiencia desde su cuerpo y, al mismo tiempo, también nos permite entender su manera de organizarse frente a su cuerpo. La hipótesis gracias a la cual, la metáfora no es sólo un recurso retórico usado solamente para el mundo de la poesía, sino, también un mecanismo fundamental en nuestro funcionamiento cognitivo, es de George Lakoff profesor de lingüística cognitiva en la University of California que junto con Mark Johnson escribió un texto extraordinario:

Metáfora y la vida cotidiana“, donde se revela el papel de la metáfora en el pensamiento y en el lenguaje cotidiano.

El profesor Carlo Perfetti, en la década del 2000, tuvo la intuición de ser capaz de aplicar los estudios de lingüística cognitiva también a la reeducación del paciente hemipléjico y representó a su vez , la rehabilitación neurocognitiva como la conocemos ahora.

Para dar un ejemplo práctico, puedo analizar con ustedes también mis últimas líneas escritas en este artículo, con el fin de identificar cómo la metáfora está entretejida en nuestra forma de pensar y la manera en que estructuramos nuestras vidas: sólo unas pocas líneas más arriba escribí:

“[… mecanismo fundamental en nuestro funcionamiento cognitivo…]”

¿Según ustedes como estoy interpretando la mente si uso estas palabras?: “¿mecanismo y funcionamiento?”

Sí, me refiero a la mente como una máquina, a pesar de todo mi trabajo y mi investigación, se orienta a demostrar un rol de nuestro cerebro más elevado y sofisticado de lo que a menudo estamos acostumbrados a hacer en nuestros gimnasios. El entorno cultural y el lingüístico en el que estoy inmerso desde el nacimiento me lleva, sin embargo, a estructurar el pensamiento y en consecuencia mis palabras, asociando al concepto de mente, a aquel de la máquina, de hecho, el “mecanismo” y “funcionamiento”, son palabras que se usan cuando nos referimos a la estructura de las máquinas.

La MENTE ES UNA MÁQUINA, forma parte de la misma metáfora conceptual de EL CUERPO ES UNA MÁQUINA, que es la misma metáfora conceptual utilizada por los pacientes que hablan de óxido, bandas de goma y cables.

La metáfora conceptual es nuestra manera de asociar un concepto a otro, para explicar cómo y evidenciar algunas características importantes. Otro ejemplo de metáfora conceptual, podemos mencionar:

EL AMOR ES UN VIAJE
Por esta razón, refiriéndonos a una relación podemos decir frases como:
” no vamos hacia ningún lado”
‘Es un largo y accidentado camino ”
“Puede ser, que cada uno de nosotros deba tomar su propio camino”
“La relación no va a ninguna parte”
“Nuestra historia es un callejón sin salida”
No es casualidad que partner y compañera son términos que se utilizan en ambos conceptos viaje y amor.
El concepto de viaje en este caso se utiliza para explicar algunos aspectos del amor, pero no es el único concepto que podemos utilizar para definir el amor, de hecho también la LOCURA
“Estoy loco por ti”
“Me vuelves loco”
“Es una relación equilibrada”
“Locamente enamorado”

Y cada uno de nosotros , va a utilizar las metáforas conceptuales de una manera personal, en base a su experiencia y es esta misma manera de entender el concepto AMOR , que determina nuestro comportamiento hacia al amor mismo. Por lo tanto, las metáforas no sólo demuestran que entendemos los fundamentos de nuestra existencia, sino, que ellos mismos representan la estructura cognitiva en la que colgaremos nuestro comportamiento. Para ver otro ejemplo de metáfora conceptual, puedes profundizar el tema leyendo el artículo: “no pienses en el elefante”.

De la misma manera, el paciente que vive su cuerpo como una máquina, además de requerir intervenciones terapéuticas más similares a las de reparación o mantenimiento que haríamos a las máquinas, se comportará con su propio cuerpo manejandolo como de una máquina se tratara.

El paciente que se siente como si hubiera un elástico, será llevado a manejar el movimiento, para superar la resistencia ofrecida por el elástico, poniendo más fuerza en el movimiento y tratar de estirarlo, pero en un estado de presencia de hipertonía y espasticidad, el resultado a menudo es aquel de un aumento de “rigidez” del movimiento, que a su vez aumentará la sensación de tensión elástica que requiere aún más fuerza para ganar la resistencia.

Es una situación que, sin duda, el papel del terapeuta debe ser aquel de actuar con prudencia e inteligencia en la reconstrucción de una toma de conciencia del cuerpo más similar y eficaz para la recuperación que queremos lograr.

En el artículo sobre “el modelado simbólico”, vamos a entrar en detalle de cómo modelar en todos los efectos, la experiencia del paciente a partir de sus metáforas.
En el artículo “lenguaje como instrumento de la rehabilitación neurocognitiva” , dimos el ejemplo del físico Bohr, que se dio cuenta del comportamiento del átomo a partir de sus conocimientos del comportamiento de los planetas, sintiendo algo desconocido para él, utilizando los conocimientos como las fuerzas gravitatorias, entre la planetas del sistema solar.

Trabajar sobre el movimiento y el cuerpo, nos expone de una manera especial a la posibilidad de encontrar las metáforas, porque la experiencia de nuestro cuerpo es muy personal e íntimo, y debe ser explicada a un interlocutor, inevitablemente, tenemos que encontrar puntos de vista comunes, en las cuales poder afianzar nuestros ejemplos.

Cuando el paciente explica a su terapeuta de tener una banda elástica, quiere poner en la condición a su interlocutor para demostrar sus sensaciones a cargo de un concepto común a ambos, es decir, extraída del mundo físico en el que vivimos y que todos experimentamos.
Sin duda, han oído hablar en su experiencia un experto de vinos que ensalza las características, llamándolo: redondo, cálido, con cuerpo, duro, equilibrado, fresco, seco, suave y velado.

El sabor del vino, siendo una sensación privada, no puede sino que ser explicado mediante las metáforas conceptuales, y lo mismo sucede cuando nos encontramos a explicar las sensaciones de nuestro cuerpo.

Quien se ocupa de recuperación del ictus y entonces lesiones cerebrales, no puede ignorar las palabras de su paciente de una manera crítica, ya que, sería como no considerar el valor de la experiencia, que a su vez está estrechamente vinculada con el aprendizaje y por lo tanto con la recuperación.

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Dt Valerio Sarmati