Mar y piscina en caso de hemiplejía: ¿Qué hacer?

Cuando se acercan las vacaciones recibo muchas solicitudes de información sobre la posibilidad o menos, de poder ir a la playa y meterse en el mar después de haber sufrido un Ictus, en cambio durante el año, las preguntas son dirigidas sobre la eficacia de la fisioterapia en piscina. Aprovecho este artículo para razonar juntos sobre estos argumentos.

¿Hay contraindicaciones clínicas?

Mi competencia es exclusivamente dirigida a la recuperación y rehabilitación después de un ACV (Accidente Cerebrovascular), por esto, no afrontaré el tema de las contraindicaciones médicas, de todas maneras, los invito a preguntarle a su médico de familia que está consciente de las condiciones específicas de cada caso. En líneas generales consideremos que el Ictus es el resultado de un accidente vascular, por lo tanto no es apropiada una exposición prolongada al sol y al calor.

Playa

La playa

La elección de la playa debe ser racional y teniendo en cuenta las dificultades especificas del paciente, de hecho no todas las playas están equipadas o preparadas para el acceso con la silla de ruedas y en los casos en los cuales hemos ya abandonado la silla y somos en grado de caminar, ya sea con la ayuda del bastón, tenemos que considerar que caminar sobre la arena puede cambiar nuestra habilidad que mostramos cuando caminamos por rutas lisas y pavimentos. Particularmente hay que poner atención al tobillo, que a menudo es la sede del problema conocido como supinación, es decir, la exagerada rotación del pie durante el apoyo en el suelo, determinando el contacto con la parte lateral del pie con el usual riesgo de distorsiones. El siguiente aspecto que hay que considerar de caminar sobre la arena es aquel de la carga, de hecho, la carga representa uno de los aspectos del paso que se recuperan más tardíamente y apoyar la carga del cuerpo sobre un terreno, siempre variable como la arena, hace que la experiencia del caminar sea más difícil.

De todas maneras una vez consideradas todas estas dificultades y elegido un establecimiento adecuado a nuestras exigencias, no tenemos más nada que considerar sobre la playa. Esperamos de enriquecer el artículo con una lista de establecimientos que sean “a prueba de barreras”.

Entrar en el agua

Como veremos más adelante no creo que la rehabilitación en agua sea la decisión más correcta para la recuperación tras un Ictus, pero aquí estamos hablando de la posibilidad de poder pasar un día agradable en la playa.
Dicho esto, hasta aquí la mayor parte de las experiencias reportadas por mis pacientes hemipléjicos que se aventuraron a ir a la playa, fueron positivas. El hombre tiene una relación muy profunda con el agua, especialmente con el mar.

Todos hemos tenido experiencias en aguas y personalmente considero favorable, que el paciente se confronte de nuevo con el ambiente acuático dónde tenga la posibilidad de experimentar movimientos “innatos”, dónde podamos demostrar solo en el agua y en ningún otro sitio. Por consiguiente “sumergirse” de nuevo en un contexto rico de experiencias pasadas, al cual hay que aprovechar, lo encuentro estimulante desde el punto de vista cognitivo y entonces motor.

Como decíamos justo más arriba, un aspecto más o menos difícil de recuperar es la carga durante el paso, por esto, si el mar está calmado y no hay particulares corrientes, el paciente puede experimentar una mayor estabilidad durante el paso, precisamente por el hecho de manejar menos peso gracias a la ayuda del agua.
El único inconveniente de considerar durante el baño en el mar es la temperatura, a menudo percibida como muy fría y fastidiosa. Este aspecto es fácilmente previsible, en cuanto ya han tenido experiencia de este fenómeno durante la ducha. Las alteraciones de la percepción, de hecho, rinden el contacto con varias temperaturas del agua, que no son siempre agradables. Además como sabemos el frío aumenta momentáneamente el hipertono.

Piscina

En la piscina

El discurso de la piscina es ligeramente diferente, en cuanto a la información que me solicitan, no son como en el caso del mar, que son relativas a un evento aislado como puede ser la simple ida de vacaciones, pero si informan la posibilidad de realizar la rehabilitación tras haber sufrido un ICTUS y me doy cuenta, que los mejores resultados se obtienen con la rehabilitación neurocognitiva, dónde el paciente es llevado gradualmente a regresar al tacto con el ambiente, a través de la recuperación de las funciones principales de la toma y el camino. Como decíamos anteriormente, el agua es un ambiente interesante, en el cual experimentar y vivir experiencias diferentes a aquellas cotidianas, pero este no es nuestro ambiente natural y por lo tanto no es posible acoplarnos al ambiente de manera fructífera y cercana a nuestras exigencias.

Todavía la rehabilitación en el agua en general no es mal tolerada por los pacientes, entonces podemos decir que si no tenemos manera de realizar la rehabilitación neurocognitiva y estamos obligados a depender de una rehabilitación tradicional, la fisioterapia en el agua es entre los males, el menor, siempre si no es muy muscular y entonces perjudicial con respecto al hipertono y a la recuperación general.

Dt Valerio Sarmati