Me toco vivirlo, esta es mi historia.


En la vida a veces tenemos que experimentar ciertas situaciones para elevar a la reflexión muchos aspectos que deben ser profundizados para mejorar como sociedad y también en pro de nuestro bienestar personal. Hoy ya se cumplen 2 meses de despertar aquella madrugada, en mi habitación que apenas tenía unos 15 días de haber alquilado en una residencia masculina.

Recuerdo que los propietarios me dijeron antes de arrendarme que no aceptaban personas con problemas de salud. Yo siempre he sido un joven sano, de buen convivir, por lo que tal hecho solo me causo pesar por lo discriminatorio.

Lo sucedido

Tras cerrar mis ojos la noche anterior, solo recuerdo que me encontraba de pie, mareado, con un fuerte dolor de cabeza y en ropa interior frente a los dueños de la casa. ¿Qué les parece? Esa madrugada del 13 de octubre a las 03:00 am tuve una convulsión epiléptica dormido , situación que experimento por primera vez en mis 27 años de edad. El día anterior, como el resto de los días había permanecido trabajando en mi computador hasta media noche por mi trabajo y siempre me acostaba algo agotado.

Casualmente en la residencia en la que me había alquilado había dado el número de teléfono de un familiar cuando entregue mis documentos de referencia personal, todo esto por prevención ante una situación de emergencia conmigo. ¿Qué les digo? No pasaron dos semanas y ya tal circunstancia había suscitado. Mi familiar al llegar, me calmo un poco y me comento que lo habían llamado, le aseguraron que escucharon fuertes gritos desde mi habitación y tras forzar la puerta para ingresar, me encuentran en posición fetal, en el suelo convulsionando, que me había caído de la cama, y que estaba inconsciente (en tiempo y espacio) además de haber relajado esfinge, con un fuerte golpe en la frente.

Cuando mi familiar me comenta que dure 1 hora inconsciente, en seguida los niveles de preocupación se incrementaron. Me ayudan a descender las escaleras de la casa, pues tenía muy mal equilibrio, y al sentarme en el vehículo para ir a un centro médico de la ciudad, trate de hacer un ejercicio: Tocar con mi dedo pulgar todos mis dedos tanto de la mano derecha como izquierda al mismo tiempo ¿A que no saben qué? No podía llevar los dedos hacia mi pulgar, no tenía coordinación en mis manos. Allí sí que empecé a sentir miedo, pues, sabiendo un poco sobre los síntomas que pueden manifestarse tras un ACV ya estaba empezando a sumar y a restar.

La advertencia

Un mes antes de lo ocurrido: venia presentando con frecuencia durmision en zonas del rostro, tic nervioso en todo el cuerpo, pero, es que venía con un ritmo de vida muy acelerado, con muchas preocupaciones y muchas horas de trabajo en el computador, sin dar espacio a otras actividades que pudieran equilibrar mi ritmo de vida. El nivel de stress que traía sobre mis hombros debido a muchas circunstancias personales, sociales y laborales eran altos. La situación en Venezuela está delicada y como joven profesional todos los días tratamos de hacer todos los esfuerzos para salirle al paso a la situación económica que vivimos, entonces, siempre pensé que estos síntomas eran normales por esa dinámica acelerada de mi vida, mas sin embargo, no dude en ir a un centro médico.

En efecto se me diagnostica que estaba viviendo un cuadro de ansiedad, que tenía un colapso de stress y para ello me asignan una dosis de ansiolítico con recomendaciones de tomar la vida con más calma, disminuir las horas de trabajo en el computador, dormir y descansar un poco más, tratar de no trasnocharme tanto entendiendo que el cerebro lo necesita para su buen funcionamiento.

La situación en concreto

Es así como esa madrugada me llevan a un centro asistencial de emergencia, recuerdo a la perfección que tuve dificultad para hablar y no tenía coordinación en mis movimientos (me preocupe muchísimo de haber sufrido una isquemia cerebral). Pensaba tanto en eso, era inevitable no hacerlo. Al realizarme la tomografía todo estaba en orden: “Solo un hematoma en mi frente por la caída de la cama”

El relato de las personas que me auxiliaron fue clave para saber que me había ocurrido, es así como se me diagnostica de haber sufrido una primo-convulsión. Estuve hospitalizado 24 horas recibiendo medicamento para controlar esta manifestación, la neuróloga evalúa mi coordinación y lenguaje, ya todo estaba en orden. (Solo estaba presente un fuerte dolor de cabeza por el golpe)

La razón de lo ocurrido.

Se me da de alta con una orden para realizarme un Electroencefalograma (EGG), los resultados de este según la especialista, es que tengo una “anormalidad inespecífica en las descargas eléctricas de mi cerebro”, se aprecia en tal estudio las manifestaciones convulsivas, un cerebro irritado completamente, pero al no presentar algo específico me dan una orden para efectuarme una Resonancia Magnética AngioCerebral con contraste buscando constatar el estado total de mi cerebro.Por otro lado, por recomendaciones de la Dra. asisto a un cardiólogo debido a que también desde nacimiento tengo prolapso en ambas valvas de la Mitral y a ella le pareció muy pertinente que este especialista me evaluara en función de descartar que esta patología estuviese sumando a esa situación adversa que había vivido, cosa que afortunadamente no fue así.

Fueron días de mucha intranquilidad, pues todos los días me encuentro leyendo y escuchando historias de personas que han sufrido lesiones cerebrales y la angustia de pensar que algo malo estaba sucediendo en mi cerebro era sinceramente una de las mas oscuras experiencias en mi vida, además de lo difícil que se tornó llevar a cabo la realización del estudio, esto debido a la delicada situación medica que se encuentra Venezuela. Yo decía: “no puede ser que esto me esté ocurriendo a mí”. Tras obtener los resultados de la RMC, gracias a DIOS todo está en orden, mi cerebro está sano y eso es muy importante.

¿Qué sucedió entonces? ¿Qué conllevo a que una persona joven, sana, de no fumar no se haya escapado a un cortocircuito cerebral? Ningún estudio hasta ahora lo determina, pero de acuerdo a diversas investigaciones estos últimos años las enfermedades sicosomáticas han tenido mucho que ver en este tipo de situaciones. Aunque cueste creer que el stress, la preocupación y los problemas puedan causar estos embates en la vida, pues amigos, si el ritmo de esto es muy acelerado los causará. Hoy comprendo en amplia dimensión la frase: “Lleva la vida con calma”

Conclusión

Ahora me encuentro medicado por unos meses para controlar y ayudar al cerebro a retomar su estabilidad, además de disminuir mis horas de trabajo en el computador, duermo más temprano, y ya estoy retomando una actividad física para erradicar la vida sedentaria que estaba llevando por todas las ocupaciones que no dejaban espacio. Además de ello, tuve que abandonar la recién alquilada habitación de la ciudad por el motivo principalmente indicado por los propietarios, ‘’no aceptan personas con problemas de salud’’. Esto sinceramente se me es increíble haberlo vivido, como puede ser posible que a estas alturas de pleno siglo XXI podamos como sociedad mantener estos criterios tan inhumanos, muy distantes a una buena educación ciudadana y sanitaria.

Es necesario duplicar los esfuerzos por educar a la población, por enseñarles a comprender que una persona con una condición médica transitoria o permanente se le debe incluir, no excluir. Simplemente es una condición que a esa persona le toco vivir y que debe ser apoyada, porque como seres humanos todos estamos prestos a experimentar situaciones adversas y vamos a requerir entonces del apoyo del otro.

Quiero expresar mi agradecimiento absoluto a todo el equipo de Stroke Therapy Revolution, quienes estuvieron pendiente de mi situación, ofreciéndome orientaciones, consejos y ayuda de forma permanente. Aunado a ello, también destacar el respeto y admiración que tengo por todas las personas que han sufrido un Accidente Cerebrovascular, a diario viven estas situaciones discriminatorias, injustas, no merecidas, por las consecuencias que causa esta apoplejía y esto sin lugar a dudas debe cambiar, “JUNTOS DEBEMOS HACER ALGO POR CAMBIARLO”. Yo solo tuve un pequeño cortocircuito y me ha tocado vivir un trago amargo que jamás pensé experimentar pero que sin lugar a duda me ha dejado muchos aprendizajes que me servirán para seguir ejerciendo mi labor comunicacional con mayor pasión, en aras de seguir concientizando a nuestros seguidores a través de nuestras redes sociales.

Esta es mi historia.
Mi nombre es Yorman Castillo.
Community Manager de las redes sociales de Stroke Therapy Revolution .

Dr. Valerio SARMATI