Carlos no se dejó vencer por la desesperanza de los médicos y volvió a caminar.

Hace 3 años Carlos de origen italiano sufrió un fuerte Accidente Cerebrovascular que cambió fugazmente su vida, tras las secuelas que produjo esta apoplejía en su organismo, los médicos le afirmaron que levantarse de la cama ya no iba a ser posible, y que más nunca podría volver a caminar. Ante este hecho, la familia no se quiso rendir, e iniciaron la búsqueda de alternativas para la rehabilitación de su apreciado Carlos, motivo por el cual nos contactaron. Hoy podemos decir que vamos hacia adelante en el proceso de su recuperación, ya estamos logrando que pueda volver a caminar. iSi, así es! Ciertamente ha sido un proceso complejo para él, pero no imposible como aseguraron los galenos. Es verdad que dependiendo de las condiciones que te encuentres tras este tipo de enfermedades puedas quedar hemipléjico o postrado en una cama toda la vida, pero también es verdad que tenemos una pequeña esperanza por nuestra recuperación que puede ser posible si tan solo lo intentamos.

Este paciente quien adicionalmente sufrió un infarto cardiaco, en dos años de trabajo conmigo a través de la terapia neurocognitiva a distancia, ha tenido una importante evolución. Quiero confesarles que el valioso apoyo de su familia, porque, me he entendido es con su familia, yo nunca he tratado con él, son ellos y su amor por querer verlo bien nuevamente los garantes de este logro, porque las orientaciones que realice para él, han sido aplicadas correctamente, dando como muestras estos positivos resultados en su caminar. Esto ha sido clave en todo este brillante proceso que renueva la esperanza hacia la recuperación de su calidad de vida.

Aunque ninguno de los miembros de la familia son profesionales en técnicas terapéuticas, la evolución de Carlos da muestra de que una familia guiada por un especialista, y capacitada con ejercicios diseñados para la atención de su familiar, puede romper cualquier barrera desesperanzadora, porque, como muy lo dijo Albert Einstein ‘’Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica; la voluntad. La voluntad puede materializar una esperanza, nunca dejemos de intentarlo.

Dt Valerio Sarmati