Hemiplejia izquierda: toda la información necesaria aquí

La hemiplejía izquierda es la parálisis de la parte izquierda del cuerpo después de una lesión del hemisferio derecho del cerebro (hemisferio no dominante) causado por un derrame cerebral o por falta de aporte de oxigeno. El lado derecho del cerebro controla los movimientos del lado izquierdo del cuerpo, de esta forma las personas con accidente cerebrovascular que sufrieron una lesión en el hemisferio derecho muestran una condición de hemiparesia en el lado opuesto del cuerpo.

¿Qué causa la hemiplejia?

La hemiparesia izquierda ocurre generalmente después de un:   
Así como también, infecciones cerebrales como la meningitis. Todas las condiciones que determinan una alteración de la funcionalidad de un hemisferio afectado pueden ser responsables de la hemiparesia.

¿Cuáles son los síntomas de la hemiplejia en el lado izquierdo?

Los síntomas que ayudan a diagnosticar la hemiplejia son:

  • Dolor de cabeza
  • Rostro caído
  • Debilidad de la mitad del cuerpo.    
  • Rigidez muscular
  • Espasmo
  • Neglect (falta de atención a la información visual y corporal que proviene de la izquierda)   
  • Hemiplejia espástica de ese lado del cuerpo   
  • Deterioro motor    
  • Problemas sensoriales
Los síntomas de la hemiparesia izquierda son temas clave para comprender los problemas de los pacientes con accidente cerebrovascular que han sufrido una lesión en el lado derecho del cerebro por derrame cerebral en la cápsula interna u otras anomalías, comprender el comportamiento de los pacientes con accidente cerebrovascular con parálisis izquierda nos permite identificar las mejores estrategias para la recuperación de las funciones motoras de los pacientes en su brazo izquierdo y pierna izquierda.
Incluso en pacientes con accidente cerebrovascular que sufren de hemiparesia izquierda, las enfermedades de movilidad no solo son causadas por una alteración de los músculos de ese lado, sino por una combinación de alteraciones cognitivas, incluido el déficit de atención, que es una de las más debilitantes en la vida, es debido a esto que se prefiere usar el brazo derecho para llevar a cabo las acciones que utilizar el otro brazo, como la mayoría suele ser diestros, la mano derecha desempeña un papel primordial en cualquier actividad y no se hace incapie en utilizar la mano pléjica.
Mientras que los sobrevivientes de accidente cerebrovascular con hemiplejía derecha casi en su totalidad experimentan enfermedad del habla (afasia) que no se debe a un problema en la boca, apraxia y falta de movilidad del brazo, mano y pierna derecha, para la hemiplejía izquierda, los trastornos tienden a ser más complejos de detectar a causa del desconocimiento general de las funciones del hemisferio derecho. Podríamos decir de forma gemeral que el lado cerebral derecho se encarga de la construcción del espacio relacionado con el entorno, la vida y con su propio cuerpo, Es precisamente por esta razón que en neurología nunca se ha prestado atención específica al tratamiento de pacientes con hemiparesia izquierda. Los síntomas principales que a menudo se asocian con este tipo de hemiplejia incluyen:
   
  • Neglect     
  • Anosognosia
El Neglect, también conocido como hemi-atención o negligencia espacial, no es un síntoma sino una enfermedad que comúnmente se atribuye al impedimento de explorar el espacio visual izquierdo. No es una discapacidad visual, pero puede entenderse como un déficit para centrar la atención y la conciencia en el espacio lateral afectado, incluso hay personas que no giran la cabeza hacia ese lado como se les puede olvidar que tienen otra mano.
Este trastorno clínico también explica parcialmente las dificultades de movimiento que enfrentan los pacientes con accidente cerebrovascular con hemiparesia izquierda, que están relacionadas con sus dificultades para centrar la atención en el “mundo de la izquierda”, incluido su propio cuerpo y el medio ambiente en relación con sus extremidades.
Por lo tanto, los trastornos sensoriales encontrados en los hemipléjicos izquierdos no solo son causados ​​por una lesión directa de las áreas sensoriales primarias, sino que también son el resultado de varios problemas encontrados para recopilar información sobre su entorno a través de su cuerpo lo que causa con frecuencia aumento del tono muscular en el miembro inferior y superior izquierdo.
Anosognosia: esta es otra característica clínica distintiva que a menudo se asocia con esta hemiparesia, y consiste en la falta de conciencia de la propia patología, como puede pasar en una persona luego de un ACV que se encuentra en silla de ruedas y al preguntarle que ha pasado en su lado con afección responde negativamente sin estar consciente de su falta de movilidad en su mano izquierda.
Cuando se combinan, estos dos síntomas dan lugar a una serie de alteraciones y problemas, que los pacientes que sufren hemiplejía se encuentran diariamente, pero a menudo solo se convierten en objeto de anécdotas y malentendidos divertidos. Quienes participan en la fisioterapia deben traducir estas “anécdotas” en datos de rehabilitación que pueden utilizarse para diseñar las mejores estrategias de rehabilitación posibles para su recuperación motora, con anécdotas nos referimos a las sensaciones que pueden describir las cuales son personales y diferentes en cada quien, aunque con frecuencia pueden ser similares, como aquellos que describen una banda elástica en la rodilla que se tensa y no les permite flexionarla, al igual que pueden llegar a describir sensaciones de pesadez en la mano que les dificulta la prensión de los objetos, un antebrazo que se puede llegar a sentir como un tubo de plomo que impide el movimiento de pronación.
En particular, las dificultades relacionadas con la atención asociadas con la mitad izquierda implican la capacidad de enfocar la atención en el elemento más significativo de cualquier problema y la capacidad de dividir la atención entre múltiples aspectos del cuerpo simultáneamente, es un doble problema que frecuentemente se tiene sin cuidado, un ejemplo de esto es cuando los pacientes para coger un objeto utilizan un movimiento del hombro y del codo en lugar de solo mover la mano, incluso pueden llegar a mover todo su tronco y cabeza para lograr el objetivo, esto es solo un ejemplo sencillo de como pueden afectar su postura para realizar actividades sencillas de uso cotidiano. La atención nos permite fraccionar el movimiento para que sea singular en una articulación lo que resulta fundamental para la recuperación de las funciones del brazo y pierna afectado.

Las dificultades de aprendizaje en el ACV también pueden ser bastante pronunciadas en ciertos casos, especialmente cuando se combinan con trastornos de la atención lo que dificulta la recuperación funcional de los miembros afectados, frente a esta situación, la recuperación dependerá de la capacidad del terapeuta para enseñar y de la capacidad del paciente hemipléjico posterior al accidente cerebrovascular para aprender nuevamente las funciones motoras más avanzadas, es como si fuesen niños de nuevo, realizar las funciones complejas de la mano dependerá del cuadro de aprendizaje al que deben someterse. Con frecuencia se piensa que la calidad de recuperación depende si el daño cerebral fue producto de una hemorragia o si el Ictus fue producto de una isquemia, en ambos casos, las estrategias de rehabilitación deben ir orientadas en función de los procesos cognitivos considerando las diferencias entre el hemisferio derecho e izquierdo.

Se ha mencionado varias veces que los movimientos musculares son el resultado de actividades de organización complejas en el hemisferio cerebral, cada parte del cerebro ejerce su papel en la modulación del movimiento y no solo puede atribuirse al papel de la médula espinal, caminar no solo se debe a la contracción muscular de las piernas, este acto es el resultado de una compleja organización que recibe información de cada articulación de las piernas que nos permite establecer una relación con nosotros mismos y el espacio, esto mismo sucede con los brazos, si no tenemos una adecuada organización de los procesos cognitivos en cada articulación que conforma el brazo nos moveríamos mediante la liberación de reflejos primitivos, la mano requiere de muchos tipos de información diferentes para ejecutar un agarre, un ejemplo simple de cómo la debilidad de los procesos cognitivos (y la atención del paciente en particular no solo en el ictus) puede provocar alteraciones en los movimientos es la de los niños con trastorno de déficit de atención.

Por lo tanto, la rehabilitación del ACV independiente del tipo de parálisis, no debe centrarse en el entrenamiento de fuerza de los músculos en el miembro inferior esto es un problema inferior a la verdadera causa del déficit, no debe atribuirse a un déficit de fuerza cuando el usuario en silla de ruedas no sea capaz de enderezar su columna y colocarse de pie, ya que la espasticidad no se considera un problema muscular, deberíamos considerar mejor el uso de medicamentos como la toxina botulínica (que puede ser contraproducente para el recuperación de la mano y pierna, esta se aplica con frecuencia en el brazo para disminuir la espasticidad). Por el contrario, los esfuerzos de rehabilitación posteriores al accidente cerebrovascular y la hemiparesia izquierda deben centrarse simultáneamente en: el cuerpo, las funciones alteradas (como caminar y la capacidad de agarrar y manipular objetos con el miembro superior y mano), los procesos cognitivos / emocionales y de recopilación de información que requiere la corteza cerebral para ejecutar una acción por ejemplo en el brazo, un ejemplo de que una persona con ictus no esta recopilando información suficiente para saber que sucede con su entorno es aquella que camina mirando su pie en lugar de observar la dirección en la cual camina, nuestro pie debe darnos información acerca de cuantos grados de presión ejercemos en cada paso, al no hacerlo de manera adecuada, nuestros ojos suplantan la información que nuestros pies deberían aportarnos.

Rehabilitación del accidente cerebrovascular

A menudo, en este campo de la neurología, la terapia ocupacional y tratamiento médico debe ir acompañado de la fisioterapia, estamos acostumbrados a ver pacientes hemipléjicos tratados por:

Terapia de movimiento inducida por restricciones

Con frecuencia se realiza en el brazo, el paciente hemiparético se beneficia de ser empujado a darse cuenta de su lado afectado debido a la negligencia, por otro, debemos considerar los efectos secundarios de esta elección sobre la espasticidad en el brazo. Después de un accidente cerebrovascular ya sea por hemorragia o isquemia,  es propenso a generar espasticidad, esta es común en el codo y  por esta razón mantienen su codo flexionado cerca de su pecho, los profesionales neurológicos involucrados en su recuperación, como el fisioterapeuta y el terapeuta ocupacional, no deberían centrarse demasiado en el entrenamiento de fuerza porque eso podría aumentar los síntomas, esto no ocurre solo en el ictus, el aumento de espasticidad puede producirse en los niños con parálisis cerebral cuando no se toma en cuenta las precauciones necesarias.

Entrenamiento de fuerza

Debemos tener en cuenta que un accidente cerebrovascular genera una lesión en el cerebro y no afecta los músculos y huesos por fractura o hematoma de los mismos,  como se menciono anteriormente, prestando atención solo a los músculos de nuestro paciente posterior al accidente cerebrovascular, solo ofreciendo entrenamiento de fuerza del lado izquierdo del cuerpo donde tiene la parálisis puede no mejorar la debilidad y los síntomas espásticos, todo daño cerebral debe estar en orden de prioridades de cualquier intervención, esto lo podemos comprobar mediante una resonancia magnética como esta estructurado cada función que se encarga de una acción y no solo la parte inferior del cerebro.

Ortesis para tratar el dolor de hombro.

Después de un accidente cerebrovascular o accidente cerebrovascular, es fácil encontrar pacientes que sufren dolor en el hombro. En general, esto se reconduce en la debilidad del brazo izquierdo debido a la parálisis que levanta la extremidad del suelo.

Estimulación eléctrica dirigida a la debilidad muscular.

Ese es otro posible tratamiento que los pacientes pueden recibir durante la rehabilitación del accidente cerebrovascular para la parálisis facial y los músculos. En ese momento, la elección terapéutica se dirige a la parte visible del problema, significa la parálisis de la parte del cuerpo izquierda y no la alteración de los procesos cognitivos que hacen posible las funciones motoras. La otra razón por la que se propone este tratamiento es para la regeneración de los nervios,  los pacientes en silla de ruedas se les aplica este método con el fin de devolver la marcha, pero hasta ahora ningún ensayo clínico puede probar la efectividad de ese enfoque,. La rehabilitación neurocognitiva (o el método Perfetti) ha sido reconocida como una de las mejores opciones para el tratamiento de pacientes con accidente cerebrovascular hemiplejía causa por trombosis, infarto de la corteza, entre otras causas en los últimos años, porque además de la recuperación de la contracción muscular, también tiene en cuenta los procesos cognitivos.
Es decir, el infarto cerebral es en realidad una enfermedad cerebral: no afecta directamente a los músculos del miembro superior, sino a nuestra capacidad de organizar las funciones motoras a través de procesos cognitivos como la atención, el aprendizaje, la memoria, la percepción y las imágenes motoras. En resumen: si bien los trastornos asociados con el ACV se manifiestan como déficit musculares (espasticidad, contracturas, anomalías al caminar y mover el miembro superior parético), estas expresiones visibles son simplemente el resultado de una lesión cerebral que ha afectado la capacidad del paciente para organizar sus procesos cerebrales en cada articulación, la marcha que se observa en los hemipléjicos izquierdos con elevación de la pelvis no solo se debe a una alteración de la misma, se debe a una falta de organización de las informaciones que nos debe aportar la rodilla para flexionarla en la fase del despegue, al no hacerlo de manera fisiológica la única manera de llevar la pierna hacia adelante es subiendo de forma excesiva la cadera.
Por lo tanto, para obtener la mejor recuperación posible en casos de hemiparesia izquierda, las funciones cerebrales que entendemos que son la base del movimiento deben ser el foco de nuestros esfuerzos de atención y rehabilitación de accidentes cerebrovasculares al igual que los factores de riesgo que pueden desencadenar este evento como la arteriosclerosis. Como resultado, la rehabilitación de la hemiparesia izquierda requiere un enfoque de tratamiento terapéutico que se centre en la recuperación de estas habilidades cognitivas. La familia desempeña un papel de fundamental importancia en el proceso de recuperación del hemipléjico, y si están bien instruidos, los miembros de la familia pueden participar activamente en la recuperación del accidente cerebrovascular de su ser querido a través de los ejercicios de rehabilitación neurocognitiva. Personalmente, rara vez encuentro pacientes que tengan la intención de someterse a un tratamiento sin la participación de un familiar o cuidador, y es difícil imaginar obtener un buen nivel de recuperación con solo el trabajo realizado en la clínica o centro de tratamiento, sin la contribución de la familia.
Dr. Sarmati
CREDITOS PROFESIONALES

2007-08 Docente de Metodología de la rehabilitación de la “Universidad Católica del Sagrado Corazón" ROMA .

Desde 2011 Profesor de Rehabilitación Neurotraumatológica "Universidad La Sapienza" de Roma.

2014 Presidente Grupo “Ictus Emiplegia Onlus”.
Dr. Sarmati on Email