¿HASTA QUÉ PUNTO SE PUEDE RECUPERAR DESPUÉS DE UN ICTUS?

¿HASTA QUÉ PUNTO SE PUEDE RECUPERAR DESPUÉS DE UN ICTUS?

¿HASTA QUÉ PUNTO SE PUEDE RECUPERAR DESPUÉS DE UN ICTUS? 150 150 Stroke Therapy Revolution

Conocer hasta qué punto se puede recuperar después de un ictus, o accidente cerebrovascular, es una de las primeras preguntas para la cual se exige una contestación.

Lamentablemente, es una de aquellas preguntas que hasta los profesionales tienen dificultad en contestar.

Trataré de contestarla, aún cuando no es sencillo. De hecho, este es uno de los artículos que me ha creado más dificultades.

En este artículo, además, trataré de contestar también a las otras 2 preguntas estrechamente conectadas con “hasta dónde se puede recuperar”, que son:

  • ¿En cuánto tiempo después del ictus se puede recuperar?
  • ¿Tiene sentido pensar en rehabilitación después de “X” años?

Estas son las preguntas que más frecuentemente me toca contestar en los correos que recibo a diario.

¿Hasta qué punto se puede recuperar después de un ictus?

Como sabes, en las horas sucesivas a un ACV, a veces no se tiene siquiera la seguridad que el desafortunado golpeado, pueda por lo menos sobrevivir.

Por este motivo el profesional prepara a la familia también para la eventualidad más dramática, y la primera contestación a esta pregunta es: está bastante grave.

En los días sucesivos al accidente cerebrovascular, cuando en los casos más positivos la situación clínica se estabiliza, las familias proponen esta pregunta y el profesional generalmente disimula, diciendo que la situación es grave y que es una suerte que el paciente haya sobrevivido.

Cada ictus es un mundo a parte, y cada situación es exclusivamente individual. Por lo tanto, tienes que tomar lo que te refiero con inteligencia.

Luego, el profesional dirá que si hay una recuperación rápida dentro de las primeras semanas, la situación será más favorable, pero si la parálisis persiste por más tiempo, las posibilidades de recuperar un movimiento autónomo serán mínimas.

En estas situaciones se escuchan frases como: “el brazo está muerto, no hay esperanzas, la mano también lo está”. Para la pierna y el caminar, en cambio, el diagnóstico es generalmente más favorable, pero también en relación a este argumento, habrá que hacer alguna especificación…
Personalmente no estoy de acuerdo con el término “muerto” cuando mis pacientes me dicen esta frase. Con tristeza, pienso que lo único “muerto” en esas circunstancias, es la capacidad de querer cambiar las cosas.

Si la recuperación post ictus se vuelve muy difícil es culpa nuestra, que lo estudiamos todos los días y que deberíamos encontrar soluciones más eficaces para ofrecer una mayor esperanza a quien, por un lado, ha recibido el milagro de sobrevivir a un accidente cerebrovascular, y por otro, ha sido desafortunado al haberlo sufrido.

Cuando mis pacientes me cuentan que han escuchado decir: “el brazo está muerto”, les hago ver esta fotografía que tengo en mi celular. Es de Berardo, uno de mis pacientes, que en una conocida clínica de Berlín, además de decirle que el brazo estaba “muerto”, le dijeron que su expectativa de vida no superaba un año y medio.

La mano con la cual está escribiendo mi nombre es la mano que supuestamente estaba muerta. Ahora han transcurrido tres años desde el ictus y él tiene 81 años. Me dice siempre que tiene ganas de ir a Berlín y mostrarle a aquel médico su mano…

Ahora presta atención. Te cuento esta anécdota de Berardo, no para decirte que todas las situaciones pueden tener este resultado. Seguramente el caso de Berardo es especial, he tenido la posibilidad de trabajar con él personalmente por mucho tiempo. Probablemente, la lesión que ha recibido se prestaba positivamente y hay muchos otros factores que hay que poner en la balanza.

Escribo de Berardo, porque también a él le dijeron que su brazo estaba muerto y que no se habría levantado de la silla de ruedas, y en cambio, ahora hace algunas actividades con la mano y camina (todavía no estoy completamente satisfecho de su caminar), pero sigue mejorando y trabajando con entusiasmo.

¿Hasta qué punto se puede recuperar?

Cada situación debe ser considerada aparte, y hay algunas evaluaciones que hay que hacer:

  • Cada ictus daña el cerebro de quién lo recibe en forma distinta
  • Cada persona que sufre un ictus es diferente.

Por lo tanto, el profesional que se encuentra frente a los informes del paciente, no siempre está capacitado para ofrecer una previsión coherente. En este momento tengo dos pacientes, uno con una lesión en el cerebro del tamaño de la cabeza de un alfiler, unos pocos milímetros, mientras que el otro tiene una lesión muy extensa que incluye casi medio cerebro.

Se está recuperando más rápidamente el paciente con la lesión más grande.- Por lo tanto , pronunciarse al respecto es realmente difícil.

Lo que muy a menudo le repito a mis pacientes son estas palabras, a las cuales estoy muy ligado, y sintetizan mi pensamiento sobre este tema:

No se decirte cuánta recuperación exacta la naturaleza haya puesto a disposición para ti, lo que sé decirte es qué hacer para poder esperar lograr lo más posible”.

En efecto, después de un daño tenemos una recuperación potencial que la naturaleza nos pone a disposición, pero para lograr el máximo es necesario tomar las decisiones correctas.

No se trata por lo tanto de CUÁNTA fisioterapia hay que hacer, el punto es CUÁL fisioterapia hacer para alcanzar todo lo que la naturaleza nos ha puesto a disposición.

Por ejemplo, no alcanzaré la misma recuperación si hago 1 hora de hipoterapia al día, en lugar de efectuar 1 hora de rehabilitación neurogognitiva (método Perfetti) por día. Los resultados serán indudablemente diferentes.-

No alcanzaré la misma recuperación que tengo a disposición haciendo 1 hora de refuerzo de los músculos por día, de la que podría alcanzar con una hora de rehabilitación neurocognitiva.

Por lo tanto recuerda que NADIE sabrá decirte con exactitud cuánto se puede recuperar después de un ictus, y verdaderamente POCOS sabrán decirte en cambio, con exactitud, lo que es necesario hacer para alcanzar la recuperación potencial que a cada uno de nosotros nos toca.

Lamentablemente, no existe una única elección que pueda funcionar para todos. Navegamos en un mar de confusión. Por lo tanto, la elección debe ser realizada de modo consciente, y se debe basar en qué tan razonable es aquello que te refieren.

Toda la recuperación que obtendrás, será el resultado de la remodelación de tu cerebro. Quiero decir que el ictus ha dañado algunas áreas del cerebro y con ellas las funciones cognitivas enlazadas. Para recuperarlas, es necesario hacer ejercicios para reorganizar las funciones alteradas.-

Por suerte el cerebro es un órgano plástico, o sea, es un órgano que tiene la capacidad de modificarse sobre la base de las experiencias que vive.

Si lo piensas, cuando quieres aprender a tocar el piano, ¿será más fácil si el profesor te enseña las notas, la música, los sonidos y la técnica, o piensas que puedes aprender solamente haciendo los ejercicios de reforzamiento de los dedos?

En este caso se habla de aprendizaje. ¡Debería ser lo mismo también cuando se habla de recuperación!

¿Después de cuánto tiempo se puede recuperar? ¿Tiene sentido hablar de rehabilitación después de un cierto número de años?

Ciertamente, en los primeros 2-3 años luego del ictus, las mejoras serán más evidentes (siempre en base a aquello que se hace…), mientras que en los períodos sucesivos, las mejoras serán más graduales. Pero recuerda a Berardo, tiene 81 años y luego de 3 años desde el ictus, todavía gozamos de las pequeñas mejoras que hacen que la calidad de vida sea siempre mejor.

Sin embargo pienso que el punto es otro. Hemos dicho que el cerebro es plástico y puede siempre aprender y mejorar, incluso con el paso del los años, siempre en forma gradual. Entonces, sin duda, es siempre oportuno tratar de mejorar la calidad de vida y acercarse a aquella recuperación que la naturaleza ha puesto a nuestra disposición.Espero haber sido claro en relación a un argumento sumamente delicado.

En resumen, podemos decir:

  1. La recuperación tras un ictus es un proceso que requiere una atención meticulosa al tratamiento de los efectos del ataque cerebral.
  2. Después de sufrir un ataque cerebral, el primer paso es recibir una intervención médica urgente para minimizar el daño cerebral.
  3. El tratamiento inmediato puede incluir medicamentos para disolver coágulos o prevenir más complicaciones, una forma de medicar al paciente para estabilizar su estado. A medida que el paciente avanza en su recuperación, el enfoque del tratamiento puede extenderse a la rehabilitación física, ocupacional y del habla, diseñada para ayudar al paciente a recuperar funciones perdidas. Durante esta etapa, es fundamental seguir el plan de tratamiento establecido por los profesionales de la salud, ya que cada ataque cerebral puede presentar diferentes secuelas y requerir una atención específica.

La recuperación tras un ictus también puede involucrar la medicación a largo plazo para prevenir futuros eventos, una forma adicional de medicar al paciente. Sufrir un ataque cerebral puede tener un impacto significativo en la vida diaria, y el éxito del tratamiento depende de la adherencia a las recomendaciones médicas y la participación activa del paciente en su rehabilitación.

Es común que quienes han sufrido un ictus necesiten ajustar sus expectativas y aceptar que la recuperación puede ser un proceso prolongado. Además de las terapias físicas, el manejo del ictus cerebral puede incluir el apoyo psicológico para ayudar a los pacientes a afrontar el impacto emocional de su condición.

A medida que se avanza en la recuperación tras un ictus, es esencial seguir buscando formas de mejorar el bienestar general y gestionar los riesgos de futuros ataques cerebrales. En resumen, el tratamiento del ictus cerebral es un proceso continuo que combina intervenciones médicas, rehabilitación física y apoyo emocional. Cada aspecto del tratamiento tiene un papel crucial en el éxito de la recuperación del paciente, subrayando la importancia de una atención integral y un compromiso constante con el plan de cuidado.

 

 

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Dr. Valerio Sarmati, CEO de Stroke Therapy Revolution y Director de la Academia Neurocognitive Academi, Profesor de Rehabilitación Neurotraumatologica a la Licenciatura Y Maestria de fisioterapia.

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