Diferentes recuperaciones: una comparación inevitable

En los últimos años en el mundo de los accidentes cerebrovasculares pasó un hecho muy positivo, gracias a las redes sociales: los pacientes y sus familias a través de grupos y foros finalmente se debaten entre sí puntos de vista, el intercambio y la información.

Esto es lo que sucede en nuestro grupo de facebook Acv e Hemiplejia, al cual te sugiero que te unas si estás involucrado o lo está algún miembro de tu familia.
Esta plataforma de intercambio, sin embargo, pone a todos los participantes a la inevitable comparación de su condición y elecciones con las de los demás, y menudo haciendo emerger situaciones delicadas en las que siento la necesidad de aclarar para evitar algunos malentendidos entre los miembros que en lugar de acercarse, según lo dictado por el espíritu del grupo, se alejan y crean resentimiento.

La discusión de la que hablo es la que ve al paciente A (En excelente recuperación) hablando de sus logros sensacionales y profundamente y se resiente cuando otros miembros del grupo le dicen que fue suerte y que la lesión no era grave…

Entiendo la frustración del paciente A que al igual que todos los que hayan tenido un Ictus, que el día siguiente tenía la mitad de la parte del cuerpo que no se movía, incluso ni poniendo toda su voluntad, y que como todos no tenía el control del tronco ni de los procesos más básicos como la deglución, los intestinos y la micción. Y como todos los demás se “partió la columna” haciendo rehabilitación para recuperar un pedazo a la vez su cuerpo y su autonomía, y sentirse decir que había tenido suerte, entiendo que no lo haya tomado muy bien.

Pero también entiendo al paciente B (En modesta recuperación) que vivió el mismo camino, que hizo las mismas elecciones de rehabilitación, y se ve volcado en una situación muy diferente, con todavía un montón de problemas de movimiento, a pesar de que las funciones básicas mejoraron; al escuchar los progresos del PACIENTE A, (no tenemos ninguna duda de que él sea feliz por él), pero es obvio que se sienta en una posición incómoda, y que piensa:

¿Por qué presumes? Yo que he tomado las mismas decisiones, ¿sería mi culpa que me he recuperado tan poco?“.

Y también en esta ocasión surgen discusiones muy productivas y por ello me gustaría aclarar un aspecto muy importante.

El ictus es lo más democrático que tenemos en nuestro país, y cuando es tan amable de dejarnos vivos, nos hace empezar a todos desde el mismo punto de partida. Lesión extendida, lesión profunda y superficial, multifocal, isquémica, hemorrágica o por trauma.

Vamos a empezar maltratados, el fenómeno que está presente se llama SHOCK MEDULAR, y es una inhibición abrupta de la mayor parte de los circuitos sinápticos de nuestro sistema nervioso central, desde los más simples como los reflejos hasta los más complejos.

Es por esto que incluso aquellos que han tenido una lesión por así decirlo “suave”, se iniciará desde la misma posición que los que han tenido graves lesiones, pero en su viaje de sanación disfrutarán de una recuperación espontánea, a menudo visible en los primeros 6-12 meses, y de aquí viene la respuesta de las personas que no se recuperan de la misma manera, porque se refiere a la recuperación espontánea y no conquistado por la terapia.

Para obtener más información sobre este proceso, te sugiero que leas el artículo sobre la diasquisis donde explico esto más detalladamente.

Ahora pareciera que le haya dado la razón al “paciente B”, pero no es así, de hecho, en este caso, incluso si sabemos o suponemos, no podemos juzgar la fatiga, el dolor y el compromiso emocional del paciente A al considerar más fácil la recuperación a causa de lo que la naturaleza le ha quitado. También he visto personalmente a los pacientes con lesiones graves hacer recuperaciones extraordinarias, que trabajaron en ello ya sea desde las primeras semanas o ya sea después de un año, el esfuerzo que han dedicado los ha llevado a cumplir su objetivo, por esto comprendo su indignación cuando se le habla de “suerte”.

Por este motivo, hago un llamado tanto al paciente A como al paciente B. Pregúntense cuáles fueron las diferencias, tanto en la lesión que en la rehabilitación, pero no se comparen y sobre todo, no pretendan enseñar a otros que se han recuperado menos el camino a recorrer, porque quién sabe … tal vez después de todo su gran esfuerzo, podrían estar en ese grupo de personas que han disfrutado de un buen empujón de recuperación espontánea, y no necesariamente por esas opciones terapéuticas particulares que hicieron.

Incluso en este caso, si ustedes son miembros del grupo, ya saben bien lo quiero decir y también saben como tales confrontaciones pueden llegar a encenderse.

Mientras que para el paciente B, espero que estas líneas te hayan ayudado a reflexionar que el paciente A de buena fé realmente ha hecho tu propio camino y, quién sabe si tal vez su lesión no era tan benévola y tal vez dentro de sus opciones de rehabilitación realmente había algo que en tu caso no se había considerado.

Sin embargo, me gustaría seguir la regla de vivir y dejar vivir. Teniendo en cuenta que el grupo fue creado para unir a todos, lesiones graves y lesiones menores, grandes recuperaciones y recuperaciones modestas, si existieran grupos divididos por gravedad no tendríamos la misma ventaja dada por la comparación.

Aquí encuentras nuestra newsletter, donde cada día alrededor de 20 entre pacientes, familiares y profesionales se inscriben para recibir gratuitamente otros contenidos especiales sobre el ictus cerebral y su recuperación. El primer reporte será “10 cosas que debes saber sobre el ictus”.

Dt Valerio Sarmati