¿Usar Bastón después del ACV?

Un día estaba deambulando por Facebook cuando me encontré con una publicación de una de mis pacientes, Adriana Jiménez. En esta publicación, Adriana mostró un accesorio donde los patinadores entrenan su propia técnica. Una especie de alfombra muy resbaladiza que permite el gesto de patinar sobre el mismo sitio.

Un entrenamiento alterno para cualquier persona 😁👌🏻.#boterosport #patinajedecarreras #deportealairelibre #indoortraining

Posted by Club De Patinaje Botero Sport on Sunday, April 21, 2019

Y escribió esto:

“Sabes que similitud hay entre los patinadores que entrenan técnica en tabla? Y las personas que usan bastón después de un accidente cerebro vascular? El bastón como la tabla son apoyos para mejorar la técnica en nuestro caso de la marcha, para así evitar patrones propios del ACV como la marcha del segador, así mismo el bastón nos da seguridad y estabilidad en nuestro proceso de rehabilitación, se que es un reto dejar el bastón, a mi me pasa, pero el bastón es un gran apoyo dentro del proceso de rehabilitación”.

 

Había aprendido a conocer Adriana en los meses que trabajamos juntos y sabía que su cerebro está estructurado como el de un atleta competitivo. Me refiero a la propensión a perfeccionar el gesto técnico y al hábito del trabajo diario para lograr un resultado incluso en el tiempo. Sin embargo, esta publicación me sorprendió gratamente.

Estoy acostumbrado a tener que ir a contracorriente con el tema del bastón.

Es común de parte de los profesionales de la recuperación, invitar al paciente a abandonar el bastón lo antes posible para demostrar que han logrado una mayor autonomía. El propio paciente a menudo identifica el bastón como un signo de discapacidad y deshacerse de él tiene un significado más moral que técnico. Como profesional, obviamente también quiero que mis pacientes sean autónomos y que abandonen el bastón, pero quiero que esto suceda ante una mejora en la calidad del paso. ¿Por qué a menudo tengo que pedir que retomen el bastón incluso a pacientes que ya lo habían dejado? Porque incluso debido al abandono del bastón, estos mismos pacientes se vieron obligados a implementar recompensas motoras para encontrar un nuevo equilibrio, compensando que si, por un lado, eran efectivos, sacrificaban parte de la calidad del paso. Cuando comienzo el tratamiento con un paciente, incluso años después de su accidente cerebrovascular para incidir en la recuperación de la calidad, tengo que construir su patrón patológico y para hacerlo necesito que se sienta seguro durante el día, mientras trato de corregir cada pequeño movimiento que lo conducirá a una mejor técnica. Sin un bastón, el problema del paciente será la gestión del equilibrio, mientras que necesito es que su atención se dirija a la gestión de la técnica. Conozco exactamente los comentarios de aquellos que critican superficialmente la elección del bastón, considerándolo incluso dañino porque hace que el paciente sea perezoso y lo invite a cargar demasiado en el lado sano, escapando del lado pléjico. Aclaremos de inmediato que, estoy de acuerdo en que el bastón es una comodidad que invita al paciente a escapar de la carga del lado de la hemiparesia, pero soy aún más consciente de que toda la naturaleza del trabajo neurocognitivo está dirigido a ofrecerle al paciente nuevamente la percepción del lado pléjico, la conciencia y las nuevas herramientas cognitivas para el manejo del movimiento. Entonces, frente a una rehabilitación motora dirigida solo a la parte física del cuerpo, es cierto que dejar el bastón al paciente significa ofrecerle una coartada para que no se cargue en el lado pléjico, pero de frente a una rehabilitación neurocognitiva dirigida a la recuperación de la calidad del paso, el bastón no es más que un subsidio que temporalmente quiere ofrecer al paciente la serenidad necesaria para centrar toda su atención en la recuperación de las habilidades que le permitirán quitar el bastón sin sacrificar la técnica de un camino de calidad.

Estas que siguen son las palabras de Adriana, ella misma cuenta el significado del bastón durante el proceso de recuperación.

EL USO DEL BASTÓN EN EL PROCESO DE REHABILITACIÓN NEUROCOGNITIVA

INICIOS

“Recuerdo mi primer día de entrenamiento en el club de patinaje con el que entrené por 10 años, entrené sobre el césped y no sobre la pista, el entrenador estaba midiendo mi nivel sobre los patines, para algunos podría resultar extraño, porque cuando te inscribes en algún deporte quisieras ponerte en acción, desde ese momento me di cuenta que hay una gran diferencia entre el que hace algo por hacerlo y el que lo hace con calidad, me tomó muchos años ser una de las mejores patinadoras de velocidad de Colombia, no era la de mas potencia, pero si era de las que tenía mejor técnica, cómo lo logré?, tenía entrenamientos especiales para mejorar la técnica, y lo hacía, no sólo sobre patines, también lo había sobre una tabla, eran horas de entrenamiento para lograr la mejor técnica de salida, en recta y en llegada. ¿Por qué les comento esto?, en ocasiones me insisten en que ya es hora de dejar el bastón, cuando inicie la Terapia neurocognitiva con Valerio Sarmati y el equipo de Stroke Therapy Revolution, me hicieron la recomendación de seguir trabajando con el bastón, yo no le vi ningún problema, porque considero que aún lo requiero, no sólo porque aún no me siento tan segura para caminar sin él en la calle, la recomendación era utilizarlo también en el apartamento, mientras mejoro la marcha, para serles sincera, nunca imagine que éste proceso sería tan lento, pero hay cosas que toman su tiempo, y más en el caso de las personas que hemos tenido un accidente cerebro vascular (ACV), nuestro cerebro al no recibir el flujo sanguíneo, Las células cerebrales murieron, lo que causó el daño temporal, pero éste no es el fin, ya que gracias a la neuroplasticidad cerebral podemos crear nuevas conexiones neuronales, reorganizando nuestra estructura, funciones y conexiones, la neuroplasticidad nos permite adaptarnos posterior al daño cerebral y así aprender programas motores, estrategias conductuales lo que posibilita la recuperación, ésta es una de las razones por las que acepte la sugerencia de continuar utilizando el bastón, en éste momento estoy reentrenando la marcha, es importante hacerlo bien y el bastón es un elemento externo que más que un estorbo o un enemigo en nuestra rehabilitación, es un elemento de apoyo para mejorar, darnos estabilidad y permitir corregir ciertos aspectos propios de la marcha de una persona que ha tenido un accidente cerebro vascular (ACV), en mi caso puedo enfocarme en flexionar la rodilla y no caminar en bloque como lo hacía antes de empezar el tratamiento. No sé si recuerdas como era cuando empezaste a manejar el carro, todo era tan mecánico, en mi caso tenía que prestar atención a todo, en pisar el clutch o embrague, meter el cambio, acelerar, todo era paso a paso para que el carro andara, al principio no fue tan fácil, pero ya luego con la práctica de seguro era más fácil, incluso manejabas con una sola mano, lo mismo pasa cuando entrenas tu marcha, pensar en las descargas de peso, en flexionar rodilla y cadera, en mi experiencia personal, el bastón se ha convertido en un gran apoyo mientras mi cerebro hace el engrama motor, para que luego lo realice de manera automática, y al cerebro debemos enseñarle bien, y en este caso el bastón es un aliado”.

¿Qué es más importante la calidad o la velocidad?

“Recuerdo el día que mi hermana mayor me dijo: Adry, de que te sirve caminar bonito, si no lo haces rápido?, me dijo además: “no dejes que lo perfecto sea enemigo de lo bueno”,fue una expresión que resonó en mi cabeza y me hizo recordar mis días como patinadora, porque lo primero que hice como patinadora de velocidad fue aprender la técnica y luego gané velocidad y potencia, y sin embargo yo entrenaba técnica mientras hacíamos fuerza y resistencia, yo pase de hacer 300mts en 33 segundos en patines a hacerlos en a hacerlos en 20 minutos en una marcha consciente, en éste momento para mí es mucho más importante trabajar en la técnica, luego vendrá la velocidad y fuerza. A veces entiendo a mis familiares cuando me hacen la sugerencia de dejar el bastón, pero para mí es importante seguir utilizándolo, porque con él puedo percibir mejor los errores que cometo, y así enfocarme en aquellos aspectos que necesito corregir para realizar una marcha de calidad”.

BENEFICIOS DEL USO DEL BASTÓN

  • Te da seguridad.
  • Puedes prestar mayor atención a tu marcha.
  • Puedes corregir esos aspectos que no son favorables en tu marcha
  • Puedes ganar independencia al poder trasladarte sin riesgos.

MITOS SOBRE EL USO DEL BASTÓN

  • Solo las personas de la tercera edad usan bastón y yo soy joven.
  • Si te acostumbras a usar el bastón, nunca lo soltaras.
  • El bastón es para enfermos (yo no lo necesito).
  • Ya camino y usar bastón significa que no he progresado.
  • Llamo la atención por usar el bastón (la gente me mira).
  • Puedo adquirir mala postura corporal.

CONCLUSIÓN

“En conclusión, cuando somos más conscientes de los errores que cometemos al caminar, podremos enfocar nuestra atención sobre aquellos que debemos recuperar y el uso del bastón será de gran apoyo para ser conscientes de como caminamos”.

Por:

Adriana M. Durán Jiménez.

Adriana M. Durán Jiménez.

 

 

Dr. Sarmati
CREDITOS PROFESIONALES

2007-08 Docente de Metodología de la rehabilitación de la “Universidad Católica del Sagrado Corazón" ROMA .

Desde 2011 Profesor de Rehabilitación Neurotraumatológica "Universidad La Sapienza" de Roma.

2014 Presidente Grupo “Ictus Emiplegia Onlus”.